En la histórica Hondarribia, esta bodega familiar elabora sus txakolis en una finca rodeada de diecisiete hectáreas de viñedos de la variedad de uva local. Ofrece visitas privadas a medida, organizan catas personalizadas con sus txakolis que maridan con pintxos elaborados con productos locales y de temporada. Además, ofrecen la posibilidad de redondear la jornada comiendo en su Wine Bar o en el asador Sutan, cocina de proximidad y de temporada con la parrilla como protagonista. Una delicia muy recomendable para el turista enogastronómico.